Durante las celebraciones de fin de año en la Región de Coquimbo, se registró un uso indiscriminado de fuegos artificiales ilegales, lo que dejó un saldo de dos personas lesionadas y un número indeterminado de afectados que no acudieron a centros de salud por temor.
Según informes de Carabineros, solo en la noche de Año Nuevo se efectuaron 233 incautaciones de pirotecnia ilegal y se detuvo a una persona asociada a este delito. Entre los elementos decomisados se encontraban minipetardos, palmeras medianas, cohetes y pequeñas "piedritas de colores", todos artefactos prohibidos por la normativa vigente.
Uno de los incidentes ocurrió en la comuna de Illapel, donde un menor de 14 años que observaba cómo encendían un petardo casero resultó lesionado en una de sus piernas. Además, un adulto de 38 años también resultó herido en el mismo incidente, siendo ambos trasladados al hospital local.
La Dra. Mariangela Bracho, subdirectora médica del Hospital Provincial de Illapel, explicó que en el Servicio de Urgencias se registró el ingreso de dos pacientes con quemaduras asociadas a la manipulación o exposición a fuegos de artificio. El menor de 14 años fue derivado al hospital de La Serena, sin riesgo vital.
Desde la Corporación de Ayuda al Niño Quemado se señaló que este año, a nivel nacional, se registraron siete casos de niños lesionados por el uso de fuegos artificiales, siendo uno de ellos el ocurrido en Illapel.
Pamela Andrade, jefa de la oficina regional de COANIQUEM, reiteró el llamado a la comunidad a no usar, comprar ni vender fuegos artificiales, ya que su manipulación puede generar quemaduras graves y secuelas permanentes. Enfatizó que la prevención es clave para evitar accidentes y proteger a la infancia.











