La planificación urbana de Punta Arenas, la ciudad más austral de Chile, ha entrado en una etapa decisiva. Este martes 6 de enero, el Teatro Municipal José Bohr fue el escenario de una audiencia clave donde la comunidad pudo conocer la Propuesta de Imagen Objetivo del nuevo Plan Regulador Comunal (PRC), un instrumento técnico que define qué se puede construir, dónde y bajo qué normas en el territorio comunal.
La consultora URBE, a cargo del estudio, presentó cuatro alternativas de desarrollo que plantean distintos equilibrios entre la densificación del centro actual y la expansión hacia las zonas periféricas del norte y el sur. Uno de los puntos que generó mayor interés entre los asistentes fue la integración de sectores que hoy funcionan bajo normativas rurales pero que tienen una vocación urbana o industrial creciente.
Por un lado, el Sector Norte (Cabo Negro) está orientado hacia la consolidación industrial y logística, clave para los futuros proyectos de energías limpias. Por otro lado, el Sector Sur (Agua Fresca) está siendo evaluado para una expansión residencial controlada, buscando regularizar asentamientos y dotar de servicios a una zona con alta demanda habitacional.
El alcalde Claudio Radonich enfatizó que el Plan Regulador no es solo un mapa técnico, sino un acuerdo social sobre la calidad de vida de los habitantes de Punta Arenas. "Todas las voces son importantes para pensar una ciudad que crece de manera ordenada", afirmó.
Los vecinos de Punta Arenas tienen hasta el 4 de febrero para revisar los planos y documentos disponibles en el Teatro Municipal José Bohr y en el sitio web oficial del municipio, e ingresar sus observaciones por escrito a través de la oficina de partes o los canales digitales habilitados.
Este proceso de participación ciudadana es clave para que el nuevo Plan Regulador Comunal refleje las necesidades y aspiraciones de la comunidad, y guíe el desarrollo urbano de Punta Arenas hacia un futuro más sostenible y equitativo.











