El reconocido politólogo argentino Andrés Malamud analizó el papel que jugó Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, en la crisis política y social que atraviesa Venezuela. Según el experto, el expresidente estadounidense "se escondió detrás de un pretexto judicial" para intervenir en los asuntos internos del país sudamericano.
Malamud, investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina, afirmó que la estrategia de Trump hacia Venezuela se basó más en motivaciones políticas que en una verdadera preocupación por la situación humanitaria en el país gobernado por Nicolás Maduro.
"Trump utilizó el argumento de la lucha contra el narcotráfico y la corrupción para justificar su injerencia en Venezuela, pero en realidad su objetivo era debilitar al régimen de Maduro y promover un cambio de gobierno", explicó el analista político en declaraciones recogidas por diversos medios.
En este sentido, el experto señaló que la Administración Trump impulsó sanciones económicas y presiones diplomáticas contra el gobierno venezolano, al tiempo que brindó apoyo a la oposición liderada por Juan Guaidó, a quien Washington reconoció como presidente interino de Venezuela.
Sin embargo, Malamud consideró que esta estrategia no logró los resultados esperados y que, por el contrario, terminó fortaleciendo la posición de Maduro. "Las sanciones y la presión internacional no lograron derrocar a Maduro ni generar un cambio de régimen. Por el contrario, el gobierno venezolano logró sortear la crisis y mantenerse en el poder", afirmó.
El experto argentino también cuestionó la falta de una estrategia coherente y a largo plazo por parte de Estados Unidos en relación con la crisis venezolana. "La política de Trump hacia Venezuela fue errática, con acciones y declaraciones contradictorias que terminaron debilitando la posición de Washington en la región", señaló.
Malamud concluyó que, más allá de los esfuerzos de la Administración Trump, la solución a la crisis venezolana debe provenir de un diálogo y una negociación entre las partes involucradas, con la participación de la comunidad internacional. "No hay una solución militar o de presión externa que pueda resolver los problemas de Venezuela. Se necesita un acuerdo político que involucre a todos los actores relevantes", sostuvo.











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