Venezuela comienza a recuperar la normalidad tras el sorpresivo ataque militar que llevó a la captura del presidente Nicolás Maduro en la madrugada del sábado. Luego de los bombardeos que sorprendieron a los habitantes de Caracas y otros estados vecinos, la capital venezolana ha visto una reapertura gradual de comercios y un regreso parcial del transporte público.
En un recorrido por la ciudad, la agencia EFE constató que oficinas, locales, centros comerciales e incluso servicios de entrega a domicilio están operando, aunque con horarios más reducidos. Las calles se vacían temprano, en parte por las vacaciones de diciembre, pero también por la incertidumbre dejada por los ataques.
"Sí hay un poquito como de suspenso, por decirlo de alguna manera, pero normal (...) está la gente en la calle", señaló Carlos Cruz, un trabajador de una empresa de servicio de entregas. Los repartidores ahora trabajan hasta las 8 pm, mientras que algunos centros comerciales cierran entre 2 y 3 horas antes de su horario habitual.
Las clases tampoco han comenzado, lo que también contribuye a disminuir el tráfico. Víctor Campos, un vendedor en una tienda de servicios de telefonía, advierte que no hay un cambio notorio y que la cantidad de transeúntes es la que se observa normalmente en la primera semana de enero. "La gente obviamente está asustada y le da temor salir", agregó.
Funcionarios de seguridad han instalado controles en la ciudad, incluyendo cerca de sedes policiales y en vías rápidas, donde los conductores deben mostrar documentos, permitir revisiones de vehículos e incluso verificación de teléfonos móviles. "Ha estado tenso", dijo Juan Flores, un heladero que apoya al chavismo y que acudió a las concentraciones convocadas para reclamar la libertad de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
El gobierno ha reabierto todas sus instituciones, mientras continúan los llamados a marchas para pedir la liberación de Maduro, quien fue llevado a Estados Unidos tras su captura y enfrenta cuatro cargos federales en ese país, de los que se declaró no culpable. Mientras tanto, Delcy Rodríguez, quien ejercía como vicepresidenta de Maduro, fue juramentada como presidenta encargada.










