La ciudad de Paraná, Argentina, se encuentra conmocionada y en estado de profunda angustia e indignación tras el ataque que dejó a Katherine Alva, una adolescente de 15 años, en estado crítico después de recibir un disparo en la cabeza mientras tomaba mate en la casa de unos vecinos.
Según los testimonios recabados, el episodio ocurrió el lunes cerca de la medianoche en una vivienda ubicada sobre la calle República de Siria, casi Segundo Sombra. Los atacantes, que se desplazaban en una moto, efectuaron entre ocho y 10 disparos, y uno de los proyectiles rebotó en una pared e impactó en la cabeza de Katherine, justo debajo de la oreja.
La principal hipótesis que manejan los investigadores apunta a un ataque por venganza. Según la pesquisa, los agresores habrían ido a buscar al hermano de una joven de 16 años que vive en la zona, y Katherine quedó atrapada en la línea de fuego como víctima colateral. Incluso, se investiga si el ataque ya había sido anticipado a través de publicaciones en redes sociales.
Tras el hecho, Katherine fue trasladada de urgencia al Hospital San Martín, donde permanece internada con pronóstico reservado. El último parte médico indicó que los profesionales no pudieron extraer el proyectil debido a la inflamación cerebral que presenta la paciente.
La conmoción derivó este martes en una movilización para exigir justicia, que se desarrolló en un clima de extrema tensión. La protesta terminó con incidentes y disparos de balas de goma frente a la División Minoridad de la Policía de Entre Ríos, donde se encuentran alojados los dos adolescentes de 16 años acusados como presuntos autores del ataque.
La bronca de familiares y allegados se profundizó al conocerse que uno de los detenidos ya había estado involucrado en un homicidio ocurrido en 2025, aunque se encontraba en libertad por tratarse de un menor de edad. "Son menores y los largan", reclamaron con indignación los familiares de la víctima.
Una amiga de Katherine denunció además que los agresores "son encubiertos por sus madres" y sostuvo que "si manejan armas, deben pagar como mayores". En el mismo sentido, allegados a la familia afirmaron que los acusados estarían vinculados al narcotráfico.
La causa quedó a cargo de la Fiscalía de Niños, Niñas y Adolescentes, conducida por Sonia Vives, que dispuso la detención de los dos menores de 16 años como presuntos autores del ataque. Mientras tanto, el pedido de justicia sigue creciendo en Paraná, en medio del dolor y la incertidumbre por la evolución de la adolescente herida.












