La propiedad donde ocurrió el doble femicidio de Luna Giardina y Mariel Zamudio en Córdoba se ha convertido en un nuevo foco de preocupación para sus familiares. Según denunciaron, la casa ha sido blanco de una serie de robos y los familiares no pueden ingresar ni recuperar los objetos personales de las víctimas debido a problemas legales con la titularidad de la vivienda.
Laura Giardina, hermana e hija de las mujeres asesinadas, relató que la casa se encuentra cerrada y que no pueden acceder a ella. "No podemos, no tenemos acceso como familiares y es preocupante", apuntó. Además, denunció que se han registrado hasta tres asaltos en la propiedad, lo que les genera una sensación de desprotección.
Según la información recabada, el problema de fondo radicaría en que la titularidad de la vivienda se habría transformado en un obstáculo legal para la familia. Laura Giardina explicó que el dueño anterior era su padre, pero que de alguna forma la propiedad terminó a nombre del acusado, Pablo Laurta, quien perpetró el doble femicidio. Esto impediría a los familiares ingresar legalmente a la casa y recuperar los bienes que pertenecían a Luna, Mariel y al hijo menor de Luna, involucrado en el caso.
La abogada Marina Romano reclamó la intervención de las autoridades provinciales y solicitó al Ministerio de Justicia de Córdoba que disponga medidas para restituir la vivienda a los familiares de las víctimas. Sin embargo, la letrada subrayó que "desde la perspectiva legal él sigue siendo el titular registral", lo que limitaría cualquier acción directa de la familia.
Mientras tanto, el acusado Laurta permanece recluido en la cárcel de Cruz del Eje, a la espera del juicio en su contra por los cargos de homicidio calificado por vínculo y alevosía, así como violencia de género. Los hechos investigados incluyen también el homicidio del taxista Martín Palacio, quien lo había trasladado a Córdoba antes de los femicidios.
Este caso, que conmocionó a la opinión pública por la brutalidad de los crímenes, ahora enfrenta nuevos desafíos relacionados con la propiedad de la vivienda donde ocurrieron los hechos. La familia de las víctimas se encuentra en una situación de desprotección y reclama la intervención de las autoridades para poder recuperar los bienes y objetos personales que quedaron en el interior de la casa.











