El Tren Interoceánico, uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de México, ha enfrentado varios desafíos en su implementación. Uno de ellos es la falta de un seguro de vida para los pasajeros que lo aborden, a diferencia de los trabajadores sindicalizados del proyecto, quienes cuentan con una cobertura mínima de 600 mil pesos en caso de muerte accidental.
Según la información obtenida, el contrato anual por un millón 949 mil 426 pesos fue adjudicado a la empresa General de Seguros, y este seguro incluye la muerte por suicidio, una característica que no suele estar presente en la mayoría de los seguros. Además, en caso de fallecimiento por cualquier causa, la aseguradora pagará adicionalmente a los beneficiarios designados por el asegurado la cantidad de 12 meses de salario mensual tabulado.
Sin embargo, el Tren Interoceánico aún no cuenta con un seguro de vida para los pasajeros que lo aborden. Según se informó la semana pasada, la licitación pública para este seguro fue declarada desierta, lo que deja a los usuarios del tren sin una cobertura en caso de accidentes, como el ocurrido el pasado 28 de diciembre en Oaxaca, donde el tren se descarriló, ocasionando la muerte de 14 pasajeros y dejando cerca de 100 personas lesionadas.
Ante esta situación, el Tren Interoceánico tiene dos opciones: emitir una segunda convocatoria de licitación o entregar el contrato en adjudicación directa para asegurar a los pasajeros en caso de accidentes. Es fundamental que las autoridades responsables del proyecto tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los usuarios, brindándoles la tranquilidad y protección que merecen.








