Reckitt, la conocida empresa de bienes de consumo, anunció que pagará un dividendo especial de 1,6 billones a sus accionistas después de vender uno de sus negocios. Esta medida llega luego de que la compañía concretara la venta de su división de fármacos de venta libre a Kenvue, una nueva empresa creada por Johnson & Johnson.
La transacción, que se cerró en el mes de julio, le reportó a Reckitt unos ingresos de 12,2 billones. Ahora, la compañía ha decidido devolver parte de esos fondos a sus inversores a través de este dividendo especial de 1,6 billones, equivalente a 220 peniques por acción.
"Esta venta estratégica nos ha permitido simplificar nuestro negocio y centrarnos en nuestras marcas clave", afirmó Nicandro Durante, presidente ejecutivo de Reckitt. "Estamos muy satisfechos de poder recompensar a nuestros accionistas con este dividendo especial, al mismo tiempo que continuamos invirtiendo para impulsar el crecimiento futuro de la compañía".
La división de fármacos de venta libre que Reckitt vendió a Kenvue incluía marcas conocidas como Nurofen, Strepsils y Gaviscon. Esta área de negocio representaba alrededor del 10% de los ingresos totales de Reckitt.
Con esta operación, Reckitt busca concentrarse en sus principales categorías, como higiene, salud y nutrición. La compañía espera que este cambio estratégico le permita mejorar su rentabilidad y posicionamiento en el mercado.
Los analistas han recibido de manera positiva esta decisión de Reckitt. Consideran que la venta del negocio de fármacos y el pago del dividendo especial son pasos acertados para simplificar la estructura de la empresa y generar valor para los accionistas a corto plazo.
Sin embargo, algunos expertos advierten que Reckitt deberá demostrar que puede mantener un crecimiento sostenido en sus negocios clave en los próximos años para justificar la confianza de los inversores a largo plazo.







