Luego de meses de tensión y negociaciones fallidas, el gobierno ha dado inicio al proceso de desalojo de los ocupantes ilegales que se asentaron en el Cerro Centinela, una zona protegida de la periferia de la ciudad.
Según fuentes oficiales, durante las últimas horas han comenzado a llegar los primeros avisos a los residentes, notificándoles sobre el inminente desalojo que se llevará a cabo en los próximos días. Este proceso afectará a aquellas familias que no lograron ser incluidas en el plan de expropiación y regularización de tierras anunciado meses atrás.
"Lamentablemente, no pudimos llegar a un acuerdo con todos los ocupantes. Aquellos que no cumplieron con los requisitos legales deberán desalojar el predio de forma pacífica y ordenada", señaló el ministro del Interior en conferencia de prensa.
El Cerro Centinela es un área de gran valor ecológico y paisajístico para la ciudad, por lo que las autoridades han insistido en la importancia de recuperar y preservar este espacio público. Sin embargo, la situación se ha tornado compleja debido a la cantidad de familias que se asentaron en la zona de manera irregular en los últimos años.
"Entendemos la difícil situación que enfrentan muchas de estas familias, pero debemos hacer cumplir la ley y resguardar el patrimonio natural de todos los ciudadanos", agregó el funcionario.
El proceso de desalojo será llevado a cabo de forma gradual y con acompañamiento social para asistir a los afectados. Se espera que en las próximas semanas se concrete la recuperación total del Cerro Centinela, luego de meses de conflicto y negociaciones infructuosas.












