Luego de la captura del presidente Nicolás Maduro, Caracas ha entrado en una etapa de "tensa normalidad", marcada por una fuerte vigilancia y amenazas a la prensa, según relata Delvalle Canelón, presidenta del Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela, en una entrevista con Martí Noticias.
La detención de Maduro, ocurrida el pasado 18 de junio, ha generado un escenario de incertidumbre en la capital venezolana. Si bien las actividades cotidianas parecen haber retomado cierta normalidad, la libertad de prensa y el derecho a informar enfrentan serias restricciones, de acuerdo con el testimonio de Canelón.
"Hay una vigilancia extrema, no solamente a los periodistas, sino a la población en general. Hay mucha presencia militar y policial en las calles", relata la presidenta del Colegio Nacional de Periodistas. Según sus declaraciones, los periodistas han sido objeto de amenazas y han enfrentado dificultades para cubrir los acontecimientos.
"Hemos tenido casos de periodistas que han sido detenidos, otros que han sido amenazados, incluso con armas de fuego, por parte de funcionarios de seguridad del Estado", denuncia Canelón. Esto ha generado un clima de temor y autocensura entre los comunicadores, quienes temen represalias por informar sobre la situación en Caracas.
Las restricciones a la libertad de prensa se suman a otras medidas adoptadas por las nuevas autoridades, como el cierre de medios de comunicación y la censura de redes sociales. Estos hechos han sido ampliamente condenados por organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales, que exigen el respeto a la libertad de expresión y el derecho a la información.
Ante este panorama, Delvalle Canelón hace un llamado a la comunidad internacional para que intervenga y garantice la protección de los periodistas venezolanos. "Necesitamos que la comunidad internacional esté muy pendiente de lo que está pasando en Venezuela, porque la situación es realmente grave", concluye.











