En un incidente que ha conmocionado a la capital alemana, más de 25.500 hogares en el suroeste de Berlín se han quedado sin electricidad después de un presunto acto de sabotaje reivindicado por un grupo de extrema izquierda.
El apagón, que se produjo en la noche del lunes, ha dejado sin luz a decenas de miles de residentes en varios distritos de la ciudad, afectando a hospitales, escuelas y negocios. Las autoridades han informado que el corte de suministro eléctrico se debió a un "sabotaje" en una subestación eléctrica, aunque todavía se investigan los detalles exactos del incidente.
Un grupo extremista de izquierda ha reivindicado la responsabilidad por el ataque, afirmando que fue una acción en protesta contra la "política energética" del gobierno alemán. En un comunicado, el colectivo aseguró que su objetivo era "interrumpir el sistema" y "mostrar la vulnerabilidad de la infraestructura crítica".
Las fuerzas de seguridad han desplegado un amplio operativo para restaurar el servicio eléctrico y determinar los responsables del sabotaje. Mientras tanto, los residentes afectados han tenido que lidiar con las consecuencias del apagón, que ha provocado problemas en el transporte público, el cierre de comercios y hospitales y la interrupción de los servicios básicos.
El incidente ha generado una fuerte reacción de las autoridades y la condena de la clase política alemana, quienes han calificado el ataque como un "acto de terrorismo" y han prometido tomar medidas contundentes para evitar que se repitan este tipo de hechos.
La investigación sigue en curso, y las autoridades trabajan para restablecer el suministro eléctrico en la mayor brevedad posible. Mientras tanto, la ciudad de Berlín se enfrenta a una crisis que ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de su infraestructura crítica ante posibles actos de sabotaje.












