El Gobierno dominicano ha expresado ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) que no reconoce la legitimidad del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. En una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA convocada este martes para abordar la situación en el país vecino, el viceministro de Política Exterior Bilateral de República Dominicana, Francisco Caraballo, manifestó que su país "no convalida hechos consumados" y que tampoco puede conferir legitimidad a "un régimen de facto que pretende perpetuarse al margen de la voluntad popular venezolana".
Esta posición de República Dominicana se enmarca en la misma línea que adoptó tras las elecciones presidenciales de 2024 en Venezuela, cuando no reconoció la proclamación de Nicolás Maduro como presidente. En aquella ocasión, el Gobierno dominicano exigió la publicación de las actas electorales, cuestionando la legalidad del proceso.
Ahora, ante la coyuntura actual en Venezuela, Caraballo destacó que existen dos prioridades inmediatas: "primero, la preservación del funcionamiento básico de las instituciones del Estado; y segundo, la construcción gradual de una hoja de ruta seria, realista y cuidadosamente planificada que apoye una transición democrática".
El diplomático dominicano recalcó que esa transición debe enmarcarse en los principios del orden internacional, como la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias, tal como lo establecen la Carta de la OEA, el Pacto de Bogotá y la Carta Democrática Interamericana.
Caraballo también advirtió que la situación actual en Venezuela es "especialmente delicada y más peligrosa", por lo que exige de los Estados del hemisferio "un ejercicio de máxima responsabilidad colectiva" para evitar una escalada indeseable, proteger a la población venezolana y resguardar la estabilidad regional.
En este contexto, el viceministro dominicano instó a la OEA a mostrarse unida y a acordar una fórmula eficaz de acompañamiento al pueblo venezolano, que permita restablecer la confianza en las instituciones interamericanas.
La posición de República Dominicana se suma a las voces de la comunidad internacional que han cuestionado la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro y han abogado por una transición democrática en Venezuela, respetando la voluntad del pueblo y los principios del orden internacional.











