En febrero de 2024, cuando Luis Lacalle Pou era presidente de Uruguay, la entonces vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, lanzó duras críticas contra el mandatario uruguayo. Rodríguez lo acusó de ser un "lacayo" que se "dobla y mueve la cola cuando sus amos del norte le dan órdenes", en referencia a las declaraciones de Lacalle Pou sobre la "dictadura" en Venezuela.
Sin embargo, casi dos años después, la situación ha dado un giro inesperado. Ahora Rodríguez, quien se desempeña como presidenta interina de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, ha planteado trabajar en una "agenda de cooperación" con Estados Unidos, los mismos "amos del norte" a los que antes criticaba.
El senador uruguayo Sebastián Da Silva, del Partido Nacional, cuestionó esta aparente contradicción en las acciones de Rodríguez. "El guionista de Dios. ¿Quién mueve la cola ahora con las órdenes del norte?", escribió el político en Twitter.
La abrupta transición de Rodríguez, de criticar duramente a Lacalle Pou por su supuesta sumisión a Estados Unidos, a ahora ella misma buscar cooperar con Washington, ha generado sorpresa y cuestionamientos en la región. Algunos analistas señalan que este giro podría responder a la compleja situación que enfrenta Venezuela, obligando a sus líderes a adoptar posturas más pragmáticas.
Sea cual sea la razón, lo cierto es que las palabras de Rodríguez contra Lacalle Pou, calificándolo de "lacayo" de Estados Unidos, contrastan fuertemente con su actual acercamiento a ese mismo país. Esta aparente contradicción en la política exterior venezolana no ha pasado desapercibida y ha despertado el interés y la crítica de la clase política de la región.












