Después de nueve días de acogida en un albergue habilitado por la municipalidad de Río Branco, al menos 12 familias han regresado a sus hogares en la capital del estado de Acre, en el norte de Brasil. Estas familias habían sido evacuadas de zonas inundadas por la crecida del Río Acre.
Según reportes, el albergue instalado en la Escuela de Enseñanza Fundamental Marilda Gouveia Viana, en el barrio Jo o Eduardo, llegó a acoger a unas 52 personas provenientes de barrios como Airton Sena, Seis de Agosto, Baixada da Habitasa y Cadeia Velha, que históricamente sufren inundaciones durante el invierno amazónico.
El coordinador del albergue, Rogério, calificó el período de acogida como un desafío, pero destacó el apoyo brindado por la Secretaría Municipal de Asistencia Social. "Logramos superar este desafío. Las familias están regresando a sus hogares y a la comodidad de sus casas. Aquí, todas fueron bien acogidas", afirmó.
Según Rogério, el funcionamiento del albergue contó con dos equipos de tres profesionales cada uno, además del apoyo de militares encargados de la seguridad y la organización del espacio.
Entre las familias atendidas, la residente del barrio Airton Sena, María Libertad, relató que recibió la asistencia adecuada durante su permanencia en el albergue. "Ya hace tres años que paso por esto, pero fuimos bien atendidas, gracias a Dios", declaró.
La disminución del nivel del Río Acre ha permitido que estas familias puedan regresar a sus hogares, después de haber sido evacuadas y acogidas temporalmente en el albergue habilitado por la municipalidad. Las autoridades locales han brindado asistencia y apoyo a estas comunidades afectadas por las inundaciones recurrentes en la región.












