La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela ha generado una convulsión mundial, con múltiples frentes abiertos. Tras la captura del presidente Nicolás Maduro, quien se declaró "no culpable" y se autodenominó "prisionero de guerra", la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina del país.
En un escenario de gran tensión, Rodríguez juró ante el Parlamento venezolano, expresando su "dolor por el secuestro de dos héroes". Mientras tanto, el presidente Donald Trump puso a tres de sus principales colaboradores a cargo de coordinar la transición en Venezuela, y le lanzó una dura advertencia a Rodríguez: deberá pagar "un precio muy alto" si no facilita el acceso a las reservas petroleras.
La situación se agravó aún más durante la noche, cuando se registraron disparos en las inmediaciones del Palacio de Miraflores debido a la presencia de drones no autorizados. El gobierno venezolano aseguró que la situación está "bajo control".
Según informes, el ataque de Estados Unidos que culminó con la captura de Maduro dejó un saldo de entre 15 y 70 muertos, además de 90 heridos. Cuba también confirmó la muerte de 32 agentes de seguridad que protegían al mandatario venezolano.
La próxima audiencia de Maduro ante la Justicia estadounidense está programada para el 17 de marzo. Mientras tanto, la tensión y la incertidumbre se mantienen en Venezuela, con Delcy Rodríguez al frente de un gobierno interino y la amenaza de Trump de imponer un "precio muy alto" si no coopera con la transición.












