La situación judicial de Nicolás Maduro, exmandatario de Venezuela, ha dado un giro significativo en Estados Unidos. Tras su primera comparecencia ante la Justicia en Manhattan, un juez federal resolvió que Maduro continúe detenido en una prisión federal de Nueva York mientras avanza el proceso en su contra.
La decisión fue adoptada luego de la audiencia inicial en la Corte del Distrito Sur de Manhattan, donde Maduro enfrentó cuatro cargos por narcotráfico. Durante la audiencia, Maduro se declaró no culpable ante el tribunal federal, afirmando: "Soy inocente. No soy culpable de nada de lo que se ha mencionado aquí". Sin embargo, el juez Alvin Hellerstein fijó la próxima comparecencia para el 17 de marzo de 2026.
En paralelo al avance judicial en Estados Unidos, en Venezuela se produjeron movimientos institucionales tras la detención de Maduro. Delcy Rodríguez juró este lunes como presidenta encargada del país, luego de que el Tribunal Supremo de Justicia declarara la "ausencia forzosa" del mandatario y habilitara a la vicepresidenta ejecutiva a asumir la conducción del Ejecutivo de manera interina.
La causa por narcotráfico también tiene un testigo clave que concentra la atención de la Fiscalía estadounidense: Hugo "El Pollo" Carvajal, exjefe de inteligencia militar de Venezuela, detenido en Brooklyn. Carvajal fue durante años uno de los hombres de mayor confianza de Hugo Chávez y, tras su muerte, respaldó inicialmente a Maduro antes de romper con el oficialismo en 2019. En junio del año pasado, el exfuncionario admitió su responsabilidad en cuatro cargos vinculados al narcotráfico y al narcoterrorismo.
La situación de Maduro en Estados Unidos se produce en medio de una ofensiva militar estadounidense contra Venezuela. En este contexto, el gobierno de Qatar expresó su disposición a mediar en la crisis, reclamó resolver las disputas por vía diplomática y llamó a respetar el Derecho Internacional.












