El pediatra y especialista en desarrollo infantil, Martín Núñez, brindó importantes recomendaciones sobre cómo enfocar los regalos en fechas como el Día de Reyes, destacando que el consumo excesivo no debe asociarse al amor, y que un solo obsequio elegido con atención puede ser más significativo que varios entregados sin sentido.
Núñez subrayó que luego de fechas como Navidad y Año Nuevo, es habitual que las familias sientan el impacto económico, por lo que es importante no vincular el afecto con el gasto desmedido. "Menos es más cuando hay presencia, escucha y afecto. El niño percibe cuándo un regalo fue pensado para él", afirmó.
Desde una mirada cognitiva y emocional, el especialista explicó que los niños no buscan únicamente objetos llamativos, sino experiencias que les permitan explorar el mundo. Juguetes que puedan tocar, encastrar, apretar, mover, escuchar o imaginar favorecen múltiples áreas del desarrollo, como el lenguaje, la motricidad, la atención, la creatividad y la regulación de las emociones.
"El juego es una herramienta fundamental de aprendizaje. A través de él, los niños procesan emociones, resuelven conflictos y desarrollan habilidades sociales", señaló Núñez, quien también destacó la importancia del acompañamiento de los adultos durante el juego, ya que compartir tiempo, sentarse a jugar, escuchar y participar fortalece el vínculo afectivo.
Otro aspecto abordado por el pediatra fue el momento en que los niños comienzan a cuestionar la existencia de los Reyes Magos. Explicó que, generalmente alrededor de los 8 años, cuando el pensamiento lógico y crítico se desarrolla con mayor fuerza, es posible conversar sobre la tradición desde un lugar de complicidad, sin destruir la magia, sino transformándola.
"Se puede explicar que los Reyes representan valores como la generosidad, la solidaridad y el amor, y que los padres participan de esa tradición para mantener viva la ilusión", indicó Núñez, quien expresó el deseo de que ningún niño se quede sin un gesto de cariño en esta fecha, ya que regalar no es solo entregar cosas, sino dar tiempo, presencia, cuidado y atención.












