El telescopio espacial Hubble ha realizado un descubrimiento extraordinario al detectar un nuevo tipo de objeto celeste en el Universo, conocido como "Nube-9". Esta nube, rica en gas y materia oscura, pero sin estrellas, se considera una reliquia de la formación temprana de galaxias.
La Nube-9, ubicada a 2.000 años luz de la Tierra, es la primera detección confirmada de este tipo de objeto en el Universo conocido hasta ahora. Los astrónomos creen que estas nubes podrían ser los restos de "galaxias fallidas", que no lograron acumular suficiente gas para formar estrellas.
Alejandro Benítez-Llambay, astrónomo de la Universidad Milano-Bicocca en Milán (Italia) e investigador principal de este hallazgo, explica que "en este caso, la ausencia de estrellas confirma la validez de la teoría. Nos indica que hemos encontrado en el universo local un componente fundamental de una galaxia que aún no se ha formado".
Según los datos recopilados, la Nube-9 tiene un diámetro de aproximadamente 4.900 años luz y una masa de gas equivalente a un millón de veces la masa del Sol. Sin embargo, los astrónomos creen que podría estar fuertemente dominada por materia oscura, lo que le daría una masa total de alrededor de 5.000 millones de masas solares.
Andrew Fox, miembro del equipo de AURA/STScI de la ESA y coautor del estudio, señala que este descubrimiento "es una ventana al Universo oscuro". Agrega que "sabemos, por teoría, que se espera que la mayor parte de la masa del Universo sea materia oscura, pero es difícil detectar este material oscuro porque no emite luz. Nube-9 nos ofrece una visión excepcional de una nube dominada por materia oscura".
Los científicos esperan que este hallazgo les permita profundizar en la comprensión de la formación de galaxias, el Universo primitivo y la naturaleza de la materia oscura. Además, sugiere que podrían existir muchas otras "galaxias fallidas" como esta en el Universo.












