Israel mantiene restricciones a la entrada de periodistas extranjeros en la Franja de Gaza, a pesar del alto el fuego vigente desde octubre de 2023. Según un documento del gobierno enviado al Tribunal Supremo, las autoridades consideran que sigue existiendo un "riesgo para la seguridad" que justifica impedir el acceso independiente de los medios internacionales al territorio palestino.
La Asociación de la Prensa Extranjera en Jerusalén (FPA) había solicitado a la justicia israelí permitir un acceso inmediato a Gaza, pero el gobierno respondió que "la entrada de periodistas (tanto extranjeros como no extranjeros) en la Franja de Gaza sin escolta (...) no debe ser autorizada".
El argumento de las autoridades es que, a pesar del cambio en la situación sobre el terreno, persisten "amenazas e incidentes" que ponen en riesgo la seguridad. Desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023, Israel ha impedido que los periodistas extranjeros entren de manera independiente en el territorio devastado, autorizando solo a un puñado de reporteros a acompañar a sus tropas.
La FPA, que representa a los medios internacionales en Israel y en los Territorios Palestinos, ha denunciado en varias ocasiones las "tácticas dilatorias" de Israel "para impedir la entrada de periodistas" y obstaculizar "el derecho del público a la información".
Según el Ministerio de Salud del gobierno de Hamás, desde el inicio del alto el fuego el 10 de octubre, 420 palestinos han muerto. Por su parte, el ejército israelí ha informado de tres soldados fallecidos.
A pesar de la calma relativa, los disparos siguen siendo diarios en la Franja de Gaza, lo que parece justificar, desde la perspectiva de las autoridades israelíes, el mantenimiento de las restricciones a la prensa extranjera. El Tribunal Supremo deberá pronunciarse próximamente sobre esta cuestión.












