El reconocido escritor nicarag ense Sergio Ramírez relata en un texto su primera visita a Madrid en 1965, en pleno régimen franquista. En aquel entonces, el joven Ramírez llegó a la capital española después de participar en un seminario en Berlín, y fue recibido en el aeropuerto de Barajas por los poetas Luis Rocha y Fernando Quiñónez.
Ramírez describe una España marcada por la omnipresente propaganda oficial del franquismo, donde los destinos turísticos estaban fuertemente influenciados por la dictadura. Visitar el Valle de los Caídos o el Alcázar de Toledo implicaba escuchar relatos sobre la "heroica" defensa de la fortaleza por el general Moscardó.
El escritor también recuerda su primera noche en Madrid, cuando recorrió bares y tabernas acompañado por Rocha, Quiñónez y un cura que, según Ramírez, "no se cuidaba en su lenguaje" y llamaba la atención de los parroquianos en aquellos "tiempos preconciliares" del nacionalcatolicismo.
A pesar del ambiente político opresivo, Ramírez describe una España que "moría y otra que bostezaba", donde los madrileños se ausentaban de la ciudad durante el verano y los turistas deambulaban por calles como la Gran Vía o el paseo de la Castellana, renombradas con nombres franquistas.
En su relato, el autor nicarag ense evoca con nostalgia aquella primera visita a Madrid, una experiencia que marcó el inicio de una larga relación con España y su cultura. Más de 60 años después, Ramírez sigue siendo uno de los más destacados intelectuales y escritores latinoamericanos, con una extensa y reconocida obra literaria.












