La histórica operación militar de Estados Unidos que expulsó al presidente venezolano Nicolás Maduro del poder y abrió una nueva etapa en Venezuela ha generado una ola de reacciones a nivel internacional.
Maduro, quien fue detenido en Caracas y trasladado a Nueva York, compareció este lunes ante un tribunal estadounidense para enfrentar cargos por narcotráfico. Su esposa, Cilia Flores, también fue capturada y será juzgada.
Tras la intervención, el gobierno de Donald Trump envió señales de apertura a negociar una transición con la actual cúpula chavista, si esta toma las "decisiones adecuadas" para cumplir los objetivos de la Casa Blanca. Sin embargo, el presidente estadounidense también lanzó duras advertencias contra el mandatario colombiano Gustavo Petro, a quien acusó sin pruebas de ser narcotraficante.
Por su parte, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, creó una comisión de alto nivel para buscar la liberación de Maduro y su esposa. Rodríguez reafirmó la "vocación de paz" del país y planteó la necesidad de avanzar hacia un relacionamiento internacional "equilibrado y respetuoso" entre Estados Unidos y Venezuela.
Mientras tanto, los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España rechazaron "cualquier intento de control gubernamental, de administración o de apropiación externa de los recursos naturales o estratégicos" de Venezuela, en un comunicado conjunto.
La captura de Maduro ha generado una profunda conmoción en la región y abre un escenario de incertidumbre sobre el futuro político de Venezuela y las implicaciones que tendrá para la estabilidad de América Latina.












