El gobierno de Cuba ha declarado tres días de luto nacional tras el ataque perpetrado por Estados Unidos contra Venezuela, en el que murieron 32 cubanos que cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, emitió una declaración oficial expresando "profundo dolor" por la pérdida de estos compatriotas, quienes "cumplieron dignamente con su deber y cayeron, tras férrea resistencia, en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos a las instalaciones".
Durante este período de luto, que regirá desde las 06:00 horas de hoy hasta las 24:00 horas del martes 6 de enero, la Bandera de la Estrella Solitaria ondeará a media asta en todos los edificios públicos e instalaciones militares del país, y quedan suspendidos los espectáculos y actividades públicas.
Las relaciones entre Cuba y Venezuela se han fortalecido en las últimas décadas, con una estrecha cooperación en ámbitos como la seguridad, la economía y la asistencia social. La muerte de estos 32 cubanos en el ataque a Venezuela ha sido recibida con gran consternación en la isla, que considera a su vecino del sur como un aliado estratégico.
El presidente Díaz-Canel resaltó el "sentir solidario de millones de compatriotas" hacia Venezuela, subrayando el compromiso de Cuba con la defensa de la soberanía y la integridad territorial de sus aliados. Este luto nacional es un reflejo del profundo vínculo que une a ambos países y de la determinación de Cuba de apoyar a Venezuela frente a las amenazas externas.
La noticia del ataque y la muerte de los 32 cubanos ha generado conmoción a nivel internacional, con numerosos países y organizaciones condenando enérgicamente la acción de Estados Unidos. Expertos en relaciones internacionales señalan que este incidente podría tener graves repercusiones en la geopolítica regional y en las relaciones entre Cuba, Venezuela y Estados Unidos.











