El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó una operación militar en la madrugada de hoy que concluyó con la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro. Según trascendió, la verdadera intención detrás de esta acción bélica sería el control de los recursos naturales de Venezuela, en un intento por frenar la influencia de China y Rusia en la región.
La fuente consultada indica que Trump "dejó claro que la verdadera intención de la operación militar [...] es controlar los recursos naturales del país sudamericano frente a China y Rusia". Esta estrategia se enmarca en la disputa geopolítica que mantiene Washington con sus rivales, quienes han estrechado vínculos económicos y políticos con el gobierno de Maduro en los últimos años.
Venezuela cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, así como importantes yacimientos de minerales estratégicos como el coltán, el oro y el diamante. Estos recursos naturales han sido codiciados por las potencias globales, lo que ha llevado a una creciente tensión en torno a la soberanía del país caribeño.
La captura de Maduro representa un duro golpe para el chavismo y abre una nueva etapa de incertidumbre política en Venezuela. Trump buscará ahora consolidar su control sobre los recursos energéticos y minerales del país, en un movimiento que puede tener profundas implicaciones regionales e internacionales.
Analistas consultados advierten que esta acción militar unilateral de Estados Unidos podría desencadenar una grave crisis humanitaria y generar una mayor inestabilidad en la región. Asimismo, cuestionan la legalidad de la intervención y temen que pueda derivar en un conflicto de mayores proporciones.
Por el momento, se desconoce el paradero de Maduro y el futuro del gobierno chavista. Lo que sí parece claro es que Trump ha dado un paso más en su estrategia de confrontación con China y Rusia, utilizando la crisis venezolana como un peón en el tablero geopolítico global.











