El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que obliga a una empresa controlada por un ciudadano chino a desinvertir las operaciones de semiconductores que adquirió en 2024 de una compañía estadounidense. Trump alega que la transacción supone un peligro para la seguridad nacional del país.
La empresa en cuestión tiene su sede en Delaware y fue adquirida por un ciudadano chino. En 2024, esta compañía compró las operaciones de chips de una firma estadounidense, pero el mandatario considera que dicha transacción representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Por este motivo, Trump firmó una orden ejecutiva que obliga a la empresa china a vender y desinvertir esas operaciones de semiconductores. La medida se enmarca en la creciente tensión entre Washington y Pekín por temas de seguridad, tecnología y comercio.
Los expertos señalan que esta decisión del presidente Trump forma parte de sus esfuerzos por limitar la influencia china en sectores estratégicos de la economía estadounidense, especialmente en áreas tecnológicas sensibles como los chips y semiconductores.
"El presidente considera que esta transacción representa un riesgo inaceptable para la seguridad nacional", declaró un alto funcionario de la Casa Blanca. "Estamos decididos a proteger nuestra ventaja tecnológica y no permitiremos que empresas controladas por China adquieran activos críticos".
La orden ejecutiva de Trump da a la empresa china un plazo de 90 días para completar la venta de las operaciones de semiconductores. Si no lo hace, podría enfrentar sanciones y otras medidas de represalia por parte del gobierno estadounidense.
Esta decisión se produce en un momento de creciente rivalidad geopolítica entre Estados Unidos y China, con Washington buscando limitar el avance tecnológico y la influencia global del gigante asiático.











