Cilia Flores, la esposa del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y figura clave del régimen chavista, fue capturada este día junto a su marido durante un ataque estadounidense contra el gobierno venezolano. Flores, de 69 años, es conocida como la "primera combatiente de la patria" y ha estado comprometida con el proceso bolivariano desde hace más de tres décadas.
La detención de Cilia Flores se produce en un momento de creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela, debido al despliegue militar estadounidense en el Caribe, cerca de las costas venezolanas. A finales de 2025, Maduro designó a Flores como parte de un equipo de dirigentes chavistas encargado de crear un nuevo buró político del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Flores, nacida en el estado de Cojedes en 1956, se unió al movimiento génesis del chavismo, el MBR-200, junto a Maduro a principios de la década de 1990. Su apoyo incondicional a Hugo Chávez la llevó a integrar el grupo de abogados que lo defendió tras la fracasada intentona golpista de 1992, logrando su indulto en 1994.
Fue en las visitas a la prisión donde Flores conoció a Maduro, con quien ha compartido su vida desde entonces, aunque no se han casado ni han tenido hijos. Graduada en Derecho, Flores ha sido una figura clave en el chavismo, ocupando cargos como diputada de la Asamblea Nacional, presidenta de la Cámara y procuradora general de la República.
Tras la muerte de Chávez, el ascenso de Maduro a la presidencia en 2013 convirtió a Flores en la primera dama de Venezuela, o "primera combatiente de la República Bolivariana", como pidió Maduro que se le llamara. Desde entonces, ha sido reelegida diputada y elegida para la Asamblea Nacional Constituyente.
Sin embargo, Cilia Flores ha estado rodeada de controversias y acusaciones. Estados Unidos la ha señalado por tener vínculos con el narcotráfico, y en 2015 dos de sus sobrinos fueron detenidos y condenados en Estados Unidos por intentar introducir 800 kilos de cocaína. En 2018, el gobierno estadounidense impuso sanciones económicas a Flores y otros altos cargos del régimen de Maduro.
La captura de Cilia Flores junto a su marido Nicolás Maduro representa un duro golpe para el gobierno venezolano y pone de manifiesto la creciente presión que enfrenta el régimen chavista por parte de Estados Unidos.











