El Ejército chino ha advertido que "derrotará con firmeza" todos los intentos de "injerencia externa" en Taiwán y "defenderá la soberanía nacional, la 'reunificación' y la integridad territorial" del país, en medio de las crecientes tensiones con la isla.
En declaraciones recogidas por la agencia oficial Xinhua, Zhang Xiaogang, portavoz del Ministerio de Defensa de China, aseguró que las acciones del Ejército Popular de Liberación (EPL) en torno a Taiwán "son plenamente legítimas y necesarias, y no admiten reproche alguno".
"El mayor 'statu quo' en el estrecho de Taiwán es que ambas orillas pertenecen a una sola China, y la mayor amenaza para la paz y la estabilidad en el Estrecho son las acciones separatistas de la 'independencia de Taiwán' y el amparo y apoyo que reciben de fuerzas externas", afirmó Zhang.
El vocero también instó a los "países pertinentes", en referencia velada a Estados Unidos y a Japón, a que "observen estrictamente el 'principio de una sola China', cesen de amparar y apoyar a las fuerzas de la 'independencia de Taiwán' y dejen de provocar problemas en la cuestión del estrecho de Taiwán".
Estas declaraciones se produjeron tres días después de la conclusión de "Misión Justicia-2025", unos ejercicios militares a gran escala en los alrededores de Taiwán en los que participaron unidades del ejército de tierra, la armada, la aviación y la fuerza de cohetes del Ejército chino.
Las autoridades de Pekín consideran a Taiwán como una "parte inalienable" de China y no han descartado el uso de la fuerza para concretar la "reunificación" de la isla y el continente, uno de los objetivos a largo plazo trazados por el presidente chino, Xi Jinping, tras su llegada al poder en 2012.
La tensión entre China y Taiwán se ha intensificado en los últimos años, con Pekín realizando cada vez más maniobras militares cerca de la isla y aumentando la presión diplomática y económica sobre el gobierno de Taiwán, que se niega a aceptar la soberanía china sobre el territorio.
La postura de China ha sido respaldada por aliados como Rusia, mientras que Estados Unidos y otros países occidentales han expresado su apoyo a la autonomía y la democracia en Taiwán, lo que ha generado un delicado equilibrio geopolítico en la región.











