Ante la activación de la alerta sísmica en la Ciudad de México por un temblor de magnitud 6.5 registrado en Guerrero, las autoridades reiteran la importancia de conocer y aplicar las recomendaciones para reducir riesgos y proteger vidas durante y después de un movimiento telúrico.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y Protección Civil han emitido una serie de instrucciones clave que todo mexicano debe tener en cuenta, especialmente en un país con alta actividad sísmica como el nuestro.
La primera y más importante regla es mantener la calma. Evitar entrar en pánico permite tomar decisiones rápidas y reaccionar de manera adecuada ante cualquier escenario. Durante el sismo, se recomienda no correr, no gritar y no empujar.
Si te encuentras dentro de un edificio, lo ideal es alejarse de ventanas, espejos y objetos que puedan caer, y buscar las zonas de seguridad, como debajo de una mesa resistente, en pasillos o cerca de columnas y muros interiores. Bajo ninguna circunstancia se debe utilizar el elevador.
En caso de estar en la calle, lo recomendable es colocarse en un lugar abierto, lejos de edificios, postes, árboles y cables eléctricos. Y si vas manejando, disminuye la velocidad, enciende las luces intermitentes y busca un sitio seguro para detenerte, evitando estacionarte debajo de puentes, anuncios o árboles.
Una vez que el sismo concluye, se debe mantener la calma, ya que pueden presentarse réplicas. Si estabas en una casa o edificio, se recomienda esperar entre 10 y 20 minutos antes de volver a entrar y revisar la estructura en busca de daños visibles. En caso de detectar algún desperfecto, es necesario reportarlo a Protección Civil.
Siempre es importante mantenerse atento a los canales oficiales y seguir las indicaciones de las autoridades. No tocar cables caídos y reportar de inmediato cualquier fuga de gas o incendio.
Conocer y aplicar estas recomendaciones no solo protege tu vida, sino también la de quienes te rodean. La prevención y la correcta respuesta antes, durante y después de un sismo son fundamentales para reducir riesgos en un país tan sísmicamente activo como México.











