En una tragedia de proporciones aterradoras, al menos 40 personas fallecieron y más de 115 resultaron heridas, muchas de ellas en estado crítico, en un incendio que arrasó un bar de la lujosa estación de esquí de Crans-Montana, en Suiza, durante las celebraciones de Año Nuevo.
Las autoridades suizas trabajan arduamente para identificar a las víctimas y devolver sus cuerpos a las familias lo antes posible. Según los primeros informes, el siniestro se habría originado por el uso de bengalas fijadas a botellas, una práctica habitual en el establecimiento, que habrían prendido el techo y provocado un incendio generalizado.
Los testimonios de testigos describen escenas de horror, con personas intentando romper las ventanas para escapar mientras otras, cubiertas de quemaduras, se precipitaban a la calle. Un video en redes sociales muestra el inicio del incendio, con un joven intentando apagar el fuego con un paño blanco mientras otros jóvenes continúan bailando.
La fiscal general del cantón del Valais, Béatrice Pilloud, señaló que se han movilizado importantes medios "para identificar a las víctimas y devolver sus cuerpos a las familias lo antes posible". El jefe de la policía cantonal, Frédéric Gisler, advirtió que este trabajo puede llevar varios días.
Además de las víctimas mortales, las autoridades contabilizan 115 heridos, de los que al menos 80 están en situación crítica, según informó Mathias Reynard, presidente del gobierno regional del Valais.
Entre los heridos, se encuentran nueve franceses y una quincena de italianos, mientras que otros ocho ciudadanos franceses y tantos italianos siguen desaparecidos. Las autoridades creen que hay muchos extranjeros entre las víctimas, pero aún no han facilitado datos sobre su identidad.
El presidente suizo, Guy Parmelin, anunció que las banderas ondearán a media asta durante cinco días tras esta "tragedia de proporciones aterradoras y sin precedentes".
La investigación sobre las causas del incendio sigue en curso, pero las autoridades han descartado la hipótesis de un atentado. Los propietarios del bar, una pareja de nacionalidad francesa originaria de Córcega, aún no han sido localizados.
En el centro de congresos de Crans-Montana se ha instalado una célula de crisis para recibir y orientar a las familias de las víctimas, mientras que en las calles del centro de la estación de esquí, algunas familias con niños vestidos con trajes de esquí se preparaban para una jornada en la nieve, en medio de una atmósfera pesada por la tragedia.










