El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa al gobierno de Irán y afirmó que su país "rescatará" a la población iraní si las fuerzas de seguridad "disparan y asesinan a manifestantes pacíficos", en medio de una nueva ola de protestas por la crisis económica.
La declaración se produjo este viernes, luego de enfrentamientos registrados durante el quinto día consecutivo de manifestaciones en distintas ciudades del país, que dejaron al menos seis personas fallecidas, entre ellas un agente de seguridad.
Trump utilizó su cuenta en Truth Social para enviar el mensaje al régimen iraní. "Si Irán dispara y asesina violentamente a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, Estados Unidos acudirá a su rescate", escribió el mandatario estadounidense.
En la misma publicación, Trump aseguró que su administración se encuentra "lista y preparada para actuar", sin entregar mayores detalles sobre el alcance de esa eventual respuesta.
Las protestas en Irán se han intensificado en las últimas semanas, con manifestantes exigiendo mejoras en la situación económica y mayor libertad política. El gobierno iraní ha respondido con una dura represión, lo que ha generado condenas internacionales.
Esta no es la primera vez que Trump se pronuncia sobre la crisis en Irán. En 2019, el mandatario también advirtió al régimen que "el mundo está observando" y que "no permitan que ocurra una masacre de manifestantes pacíficos".
Analistas consideran que la advertencia de Trump podría tener un doble propósito: por un lado, presionar al gobierno iraní para que contenga la violencia contra los manifestantes, y por otro, posicionarse como un defensor de los derechos humanos en la región.
Sin embargo, algunos expertos advierten que una eventual intervención militar de Estados Unidos en Irán podría generar una escalada de tensiones y conflictos en Medio Oriente, algo que la administración Biden ha intentado evitar hasta el momento.
Por ahora, la respuesta del gobierno iraní a la advertencia de Trump no se ha hecho esperar. Las autoridades han acusado a Washington de "interferir en los asuntos internos" del país y han advertido que cualquier "acción hostil" tendrá "consecuencias graves".












