El presidente estadounidense Donald Trump condenó enérgicamente la violenta represión del régimen iraní contra las masivas protestas que sacuden al país por la crisis económica. Trump advirtió que Estados Unidos "acudirá al rescate" de los manifestantes pacíficos si Irán "dispara y mata violentamente" a los ciudadanos que salen a las calles.
Las protestas, que comenzaron el domingo en Teherán, se han extendido a decenas de ciudades iraníes como Isfahán, Kermán, Kermanshah y Hamadán. Los manifestantes exigen soluciones a la grave crisis económica que azota al país, con una inflación anual del 42% y una devaluación del rial que ha empobrecido a la población.
Si bien las movilizaciones surgieron por motivos económicos, han adoptado un tono político con consignas contra el régimen islámico y a favor del retorno de la monarquía. Según la ONG opositora Hrana, al menos siete personas han muerto y 119 han sido detenidas en los primeros cinco días de protestas.
Trump, a través de su red social Truth Social, advirtió a Irán que si "dispara y mata violentamente a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, Estados Unidos acudirá a su rescate". El mandatario republicano señaló que su país está "preparado y listo para partir" en caso de que el régimen iraní reprima con violencia a los manifestantes.
Las tensiones entre Washington y Teherán se han intensificado en los últimos días. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, advirtió que cualquier ataque contra su país recibirá una respuesta "dura y desalentadora", en aparente reacción a las declaraciones de Trump, quien sugirió la posibilidad de una nueva ofensiva militar si Irán retoma su programa nuclear.
Trump también respaldó eventuales nuevos ataques israelíes contra Irán si este país rechaza un acuerdo nuclear y avanza en sus programas de misiles y armas atómicas. La visita del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a Mar-a-Lago se produjo en un clima de creciente hostilidad entre Irán, Estados Unidos e Israel.
La grave crisis económica y la violenta represión de las protestas han agravado aún más la inestabilidad política en Irán, que enfrenta una compleja coyuntura tanto a nivel interno como en sus relaciones con las potencias internacionales.










