El reconocido escritor Arturo Pérez-Reverte, conocido por su escepticismo religioso, ha afirmado que el libro fundamental para entender los cimientos de la civilización occidental es la Biblia. En declaraciones recientes, el autor destacó que la tendencia a "expulsar a Dios" iniciada con el pecado original de Adán y Eva ha llevado a atribuir los pilares de nuestra sociedad únicamente al humanismo renacentista, el racionalismo de la Ilustración y los movimientos políticos derivados, como la Revolución francesa y la independencia de Estados Unidos.
Sin embargo, Pérez-Reverte sostiene que conceptos clave como la libertad, el Estado de derecho, la igualdad, la fraternidad y la tolerancia religiosa tuvieron su origen en el cristianismo, mucho antes de las corrientes laicas y seculares. "Sin admitir el toque de una mano todopoderosa en el origen del hombre, no hay manera lógica de reivindicar la inmanencia de sus derechos y su preeminencia sobre la voluntad del legislador", afirmó el escritor.
El autor recuerda que en el Génesis se establece que Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen, sin distinciones, y que Jesús predicó la fraternidad entre sus seguidores. Asimismo, destaca que la Biblia contiene pasajes clave sobre los límites del poder de los gobernantes, como la parábola de la Viña de Nabot y el Deuteronomio, que sirvieron de base para la formulación jurídica de la sujeción del soberano a la ley, una tradición de los Reyes Católicos a diferencia del absolutismo francés y británico.
"El cristianismo es el marco y el lienzo que soporta la identidad de Occidente", concluyó Pérez-Reverte, subrayando la importancia de la Biblia para comprender los cimientos de nuestra civilización.












