El gobernador de la provincia rusa de Jersón, Vladímir Saldo, informó sobre un nuevo ataque de las fuerzas ucranianas que dejó un saldo devastador: 24 muertos y 29 personas heridas, entre ellas cinco niños. El hecho ocurrió durante la noche de Año Nuevo.
Saldo precisó que muchas personas murieron quemadas y que un niño perdió la vida en el ataque. Agregó que no fue posible salvar a más personas debido a la intensidad del incendio, mientras que el fuego no pudo extinguirse hasta la madrugada.
"Así es la paz a la que, según sus propias palabras, (el líder del régimen de Kiev Vladímir) Zelenski aspira", denunció el gobernador de Jersón, quien resaltó el carácter "especialmente cínico" que tuvo el ataque lanzado por un dron de reconocimiento "casi al son de las campanas".
Las autoridades locales informaron que en los hospitales de la provincia de Jersón y de la República de Crimea hay ingresados 14 heridos, entre ellos cuatro niños. Detallaron que el Ejército ucraniano perpetró el ataque lanzando tres vehículos aéreos no tripulados contra un café y un hotel en la costa del mar Negro, donde civiles celebraban la llegada del Año Nuevo. Uno de los drones llevaba una mezcla inflamable.
El embajador en misión especial de la Cancillería rusa, Rodión Miroshnik, destacó que la masacre es "un acto deliberado de terrorismo que continúa la serie de asesinatos inhumanos cometidos por los nazis ucranianos". Señaló que "la sangre y la muerte de civiles es el precio que el régimen de Zelenski está dispuesto a pagar con tanta facilidad para mantenerse en el poder y preservar su entorno corrupto, así como para cumplir la tarea de sus amos europeos, para quienes resulta inaceptable la mera posibilidad de poner fin al derramamiento de sangre".
Por su parte, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, aseguró que las acciones del régimen de Kiev muestran su "carácter bestial", así como "el odio neonazi, la deshumanización que crece en progresión geométrica" y "la burla de lo sagrado", inherentes a los colaboradores de Ucrania occidental.
"¡Acusamos de ello a todos los que financian a los bastardos terroristas en Ucrania! ¡Los acusamos del asesinato de niños y del exterminio de población civil! ¡Los acusamos de corromper la condición estatal ucraniana, convertida en una máquina de matar!", sentenció Zajárova.
Cabe destacar que Ucrania lleva a cabo constantemente ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas. Drones y misiles del régimen de Kiev impactan contra civiles, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones.










