La Guardia Civil ha desplegado un dispositivo de seguridad con más de 300 agentes para hacer frente a la rave ilegal que se celebra en el entorno del embalse del Cenajo, en la provincia de Albacete. Durante el primer día, la fiesta se ha desarrollado sin incidentes, si bien las autoridades mantienen el cerco perimetral para impedir el acceso de más personas y vehículos.
Según las fuentes de la Guardia Civil, unos mil vehículos han llegado al embalse del Cenajo con motivo de la celebración de la 'Big Fucking Party', aunque no se tiene una estimación exacta del número de asistentes. Los primeros movimientos de esta rave se detectaron en la noche del martes, cuando comenzaron a llegar a Tobarra (Albacete) un gran número de vehículos, muchos de ellos caravanas y furgonetas, procedentes de otros países como Francia y Dinamarca.
En un primer momento, la Guardia Civil consiguió disolverlos en la madrugada del martes al miércoles, pero los asistentes a la fiesta intentaron trasladarse a la pedanía de Cordovilla, en la cercana localidad de Tobarra. Finalmente, volvieron al pantano del Cenajo, donde lograron comenzar la fiesta a última hora de este miércoles 31 de diciembre.
Este no es el primer evento de este tipo que se organiza en la zona. Hace justo un año, se celebró la macrofiesta rave no autorizada 'Big Fucking Party 2025' en las proximidades del aeropuerto de Ciudad Real, que congregó durante seis días a miles de personas en furgonetas y autocaravanas.
Las autoridades han cortado al tráfico la carretera AB-408, desde el kilómetro 0 hasta el 12,2, para garantizar la seguridad en las vías de comunicación próximas. El dispositivo de seguridad desplegado por la Guardia Civil se compone de efectivos de la comandancia albacetense, así como de agentes desplazados desde otras provincias como Madrid, Murcia, Valencia o Sevilla.
Pese a los esfuerzos de la Guardia Civil, la celebración de este tipo de eventos ilegales sigue siendo un desafío para las fuerzas de seguridad, que deben hacer frente a la movilidad y la capacidad de adaptación de los organizadores. La rave del pantano del Cenajo es solo un ejemplo más de la necesidad de reforzar la vigilancia y la coordinación entre las diferentes administraciones para hacer frente a este tipo de fenómenos.











