El trágico incendio ocurrido en la madrugada del 1 de enero en el bar Le Constellation de la estación de esquí de Crans-Montana, en Valais, Suiza, ha dejado al menos 40 muertos y 115 heridos, la mayoría en estado grave.
Las autoridades suizas confirmaron la devastadora noticia en una rueda de prensa, donde el comandante de la Policía del cantón de Valais, Frédéric Gisler, y el diputado por Vallais Stéphane Ganzer, explicaron que "decenas de personas" están "presumiblemente muertas" a causa del incendio.
Si bien aún no se han dado a conocer los nombres de los fallecidos, se sabe que entre ellos hay ciudadanos extranjeros. Los hospitales de la parte francófona de Suiza se encuentran desbordados por la gran cantidad de víctimas con quemaduras graves que fueron trasladadas desde Crans-Montana.
Algunos de los heridos más críticos tuvieron que ser llevados a centros médicos en Zúrich, Berna, Lausana y Rennaz, mientras que el Hospital de Valais ya tiene copadas todas sus camas de cuidados intensivos, según informó el diputado por Valais Matthias Reynard. Este también detalló que en las labores de rescate participaron 10 helicópteros, 40 ambulancias y 150 paramédicos.
Por su parte, fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores francés confirmaron que entre los heridos hay dos ciudadanos franceses, quienes fueron atendidos de inmediato por los servicios de emergencia y están en contacto permanente con las autoridades suizas.
La fiscal general del cantón, Béatrice Pilloud, descartó que el incidente se deba a un atentado, asegurando que "no se trata en absoluto de ningún tipo de atentado". Pilloud informó que se ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias de esta "tragedia".
El gobierno cantonal de Valais declaró el estado de emergencia a partir de las 9.00 horas del 1 de enero para facilitar la movilización de los recursos necesarios y responder con la mayor celeridad posible a este devastador incendio, que fue causado por una explosión seguida de un "violento incendio" que devoró el bar sobre la 1:30 de la madrugada.
El presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, se refirió a este suceso como una "tragedia" que "ha afectado a todo el país y mucho más allá", anunciando el aplazamiento de su tradicional discurso de Año Nuevo. Parmelin asumió la presidencia de turno del Consejo Federal y la jefatura del Estado suizo este mismo 1 de enero.
Las autoridades han solicitado ayuda a los cantones vecinos para poder identificar a los fallecidos en esta terrible tragedia que ha enlutado a Suiza en el inicio del nuevo año.











