La reciente circulación en redes sociales de una supuesta cita de Hipócrates, el padre de la medicina, criticando a la juventud actual ha desatado un intenso debate sobre la relación de las nuevas generaciones con el pasado y el futuro. Sin embargo, la realidad detrás de esta afirmación es mucho más compleja de lo que parece.
La cita en cuestión reza: "Los jóvenes de hoy no parecen tener respeto alguno por el pasado ni esperanza alguna para el porvenir". La contundencia de estas palabras, atribuidas a una figura histórica tan respetada, ha generado una ola de reacciones y cuestionamientos sobre el estado actual de la juventud.
No obstante, tras una investigación más profunda, se ha descubierto que no existe evidencia sólida de que Hipócrates haya pronunciado o escrito estas palabras. De hecho, la frase parece ser una variación de otras similares, atribuidas erróneamente a diversos autores de la antigua Grecia.
Este fenómeno de la atribución errónea de citas a figuras históricas es común en la era digital, donde la información se propaga rápidamente sin una verificación rigurosa de su origen. En el caso de esta cita sobre la juventud, su popularidad refleja una preocupación recurrente a lo largo de la historia: la crítica a las nuevas generaciones y la nostalgia por el pasado.
Pero, ¿es realmente cierto que la juventud actual carece de respeto por el pasado y esperanza para el futuro? La realidad es mucho más compleja. Si bien es innegable que los jóvenes de hoy enfrentan desafíos sin precedentes, como la crisis climática, la inestabilidad económica y la polarización social, también demuestran una notable capacidad de adaptación, resiliencia y compromiso con causas que consideran importantes.
Muchos jóvenes están activamente involucrados en la lucha contra el cambio climático, la defensa de los derechos humanos y la promoción de la justicia social. Utilizan las herramientas digitales para organizarse, movilizarse y hacer oír su voz. Lejos de ser apáticos, muchos jóvenes están profundamente preocupados por el futuro y están trabajando activamente para construir un mundo mejor.
En lugar de caer en críticas simplistas, es fundamental reconocer el potencial y el compromiso de la juventud actual. Es necesario escuchar sus voces, apoyar sus iniciativas y trabajar juntos para construir un futuro más justo y sostenible. La cita atribuida a Hipócrates es un ejemplo de cómo la desinformación puede propagarse rápidamente, pero también una oportunidad para reflexionar sobre los prejuicios y las percepciones que tenemos sobre las nuevas generaciones.











