La celebración de Año Nuevo en Mendoza estuvo marcada por una alta demanda en el sistema de salud de la provincia, con más de 2.000 atenciones médicas registradas durante la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero.
Según un informe del Ministerio de Salud, los hospitales, centros de salud y el Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) tuvieron que hacer frente a una gran cantidad de casos relacionados con excesos, accidentes y situaciones de irresponsabilidad ciudadana.
En total, se contabilizaron 1.987 atenciones en guardias hospitalarias y 97 intervenciones del SEC. Los accidentes de tránsito encabezaron el ranking, con 61 casos reportados en toda la provincia, afortunadamente sin víctimas fatales. Además, se registraron 23 intoxicaciones vinculadas al consumo de alcohol y otras sustancias, y 20 casos de agresiones, incluyendo una víctima mortal por una puñalada.
A pesar de la prohibición vigente en Mendoza, el uso de pirotecnia también dejó su marca, con 12 personas heridas, una cifra similar a la del año anterior y que confirma una tendencia al alza en este tipo de incidentes.
El Ministerio de Salud también informó sobre 8 intentos de suicidio, un indicador que, si bien no mostró variaciones significativas respecto de otras fechas, refuerza la necesidad de sostener dispositivos de prevención y atención en salud mental.
La comparación con la Navidad de 2025 muestra un salto contundente en la presión sobre el sistema sanitario, casi duplicando las atenciones registradas en esa fecha. El análisis del Ministerio de Salud concluye que Año Nuevo "es el momento de mayor demanda asistencial del ciclo festivo", tanto por la cantidad total de pacientes como por la gravedad de los eventos atendidos.
Las guardias hospitalarias y el Servicio de Emergencias Coordinado trabajaron al máximo durante las celebraciones de fin de año en Mendoza, evidenciando la necesidad de reforzar los recursos y la prevención para hacer frente a estos picos de demanda en el sistema de salud.










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