La construcción con ladrillos ecológicos se presenta como una solución práctica, estética y sostenible, pero requiere de una planificación rigurosa, mano de obra capacitada y atención a los detalles para evitar retrabajos, costos extra y problemas en el acabado final. Expertos en el tema analizan los principales desafíos y comparten consejos para quienes opten por este sistema constructivo.
Una de las principales dificultades es encontrar profesionales que dominen la técnica del ladrillo ecológico. Incluso en la albañilería tradicional, mantener el plomo, el nivel y la alineación es complicado, pero cuando la pared es estructural y aparente, cualquier error queda expuesto a la vista.
Cada hilada debe ser casi milimétrica, con una revisión constante del hierro, el grout, la altura, el escuadrado y el encaje. Esto ralentiza el ritmo de trabajo, aumenta la necesidad de supervisión y suele generar rechazo en equipos acostumbrados a "corregir en el revoque".
Quienes eligen los ladrillos ecológicos generalmente buscan paredes aparentes bonitas y bien alineadas. Para ello, es imprescindible una selección rigurosa de las piezas, ya que los ladrillos rajados, rotos o astillados comprometen el aspecto visual y solo pueden usarse en áreas ocultas.
Otra complicación es el hormigonado de la losa, que puede manchar los bloques aparentes. Los hormigones de alta resistencia se adhieren con fuerza al ladrillo, y la limpieza posterior puede requerir el uso de productos agresivos o revestimientos adicionales, lo que va en contra de la propuesta de mantener el ladrillo expuesto.
Si bien muchos buscan el ladrillo ecológico por su supuesta economía, en proyectos con losa convencional, grandes luces, pilares robustos y vigas pesadas, el costo se acerca al de la albañilería tradicional. El sistema es más ventajoso cuando el diseño ya está pensado para paredes portantes, luces menores y menos vigas independientes.
En el caso de las construcciones en dos plantas, la cimentación debe reforzarse, ya que el ladrillo ecológico es pesado y concentra la carga en las paredes. El transporte manual de los bloques a los pisos superiores también requiere una logística cuidadosa para no sobrecargar la estructura ni al equipo de trabajo.
Dado que la albañería es estructural y, a menudo, aparente, no se pueden abrir rozas aleatorias para las instalaciones. El trazado de agua, desag e, electricidad, datos, gas, aire acondicionado y ventilación debe definirse con anticipación, aprovechando los orificios de los propios bloques.
Para organizar esta etapa sin errores costosos, es común elaborar un plan detallado de las instalaciones, previendo la ubicación de tomas, interruptores, puntos de internet y televisión, el recorrido de las tuberías y los conductos para la climatización, entre otros.
Los ladrillos ecológicos suelen tener un mejor desempeño térmico que los bloques convencionales, pero no garantizan el confort durante todo el año. Los ambientes muy expuestos, con losa que bloquee los orificios verticales, pueden resultar fríos en invierno y calurosos en verano, mientras que las áreas más internas suelen ser más estables.
En regiones de clima extremo o zonas costeras, es fundamental considerar el sombreamiento, la ventilación cruzada, posibles sistemas de calefacción y climatización integrados a los bloques, además de una impermeabilización bien ejecutada para proteger contra la humedad y la salinidad.












