Un devastador informe del Ministerio de Educación y Educación Superior palestino ha revelado el enorme impacto que la violencia israelí ha tenido sobre la educación en los territorios ocupados. Según el documento, en la Franja de Gaza, 7.410 alumnos perdieron la vida y otros 10.130 sufrieron lesiones. En Cisjordania, la cifra se elevó a 38 fallecidos y 427 heridos.
Además, el informe detalla que al menos 415 profesores y funcionarios del sector educativo murieron por los ataques israelíes, mientras que otros 912 resultaron heridos y 48 fueron detenidos en la Ribera Occidental.
Las autoridades palestinas estiman que, desde el inicio de la agresión contra Gaza en octubre de 2023, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han matado a más de 19.000 estudiantes palestinos e hirieron a 29.000 más. La ofensiva militar no se limitó a atacar y herir a niños, sino que también provocó la destrucción total o parcial de cientos de escuelas, jardines de infancia, guarderías y parques en ambos territorios.
Este devastador informe pone de manifiesto el enorme costo humano y material que ha tenido la violencia israelí sobre la educación palestina. Miles de estudiantes, docentes y trabajadores del sector han perdido la vida o sufrido heridas, mientras que cientos de centros educativos han sido destruidos, dejando a miles de niños y jóvenes sin acceso a la educación.
La comunidad internacional ha condenado enérgicamente estos ataques, que violan los derechos humanos y el derecho internacional. Organizaciones como la UNESCO han exigido el cese inmediato de las hostilidades y la protección de las instituciones educativas, que deben ser consideradas zonas seguras en cualquier conflicto.
Este informe es un llamado urgente a la acción para poner fin a esta crisis humanitaria y garantizar el derecho a la educación de los niños y jóvenes palestinos. La educación es fundamental para el desarrollo y el futuro de cualquier sociedad, y su destrucción tendrá consecuencias devastadoras a largo plazo para el pueblo palestino.











