El trágico incidente ocurrió alrededor de la 1:30 de la madrugada en el bar Le Constellation, un popular punto de encuentro para jóvenes y turistas en la estación de esquí suiza de Crans-Montana. Según los reportes iniciales, una fuerte explosión desató un feroz incendio que consumió rápidamente el local, que se encontraba operando a su máxima capacidad con unas 300 personas en su interior.
Si bien las autoridades aún no han confirmado un número oficial de víctimas, los medios locales y testigos en el lugar hablan de al menos 40 muertos y 100 heridos, muchos de ellos con quemaduras graves y cuadros de intoxicación por inhalación de humo. La policía del cantón de Valais mantiene la prudencia, pero reconoce que el saldo es "desolador".
Las primeras investigaciones sugieren que el incendio pudo haberse iniciado por el uso de material pirotécnico dentro del local durante un concierto, a pesar de las estrictas prohibiciones en la zona por el riesgo de incendios. Sin embargo, el origen exacto del siniestro aún se mantiene como "indeterminado" mientras los peritos trabajan entre los escombros.
La respuesta de los servicios de emergencia fue masiva. Se desplegó un corredor sanitario y se impuso una zona de exclusión aérea sobre Crans-Montana para facilitar el movimiento de los helicópteros de rescate. Según testigos, "la gente corría y gritaba en la oscuridad" cuando estalló el caos.
Crans-Montana es conocida mundialmente por su exclusividad y es un destino turístico predilecto en esta época del año, cuando la población se triplica con la llegada de visitantes de alto poder adquisitivo. El bar Le Constellation era el corazón de la vida nocturna del resort, lo que explica la enorme repercusión internacional de este trágico suceso.
Las autoridades suizas han confirmado que la explosión escuchada fue una consecuencia del incendio y no el origen provocado por un ataque, descartando así cualquier amenaza a la seguridad nacional. Sin embargo, la investigación continúa para determinar las causas exactas de este devastador incendio que ha conmocionado a la comunidad local y a la industria turística de Suiza.












