El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), ha sancionado a cuatro empresas por su participación en el transporte de crudo venezolano. Esta medida se enmarca en la "campaña de presión" del presidente Donald Trump contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro en Venezuela.
Según el comunicado de la OFAC, las cuatro empresas sancionadas (Aries Global Investment, Corniola Limited, Krape Myrtle y Winky International) operan cuatro buques petroleros (Nord Star, Rosalind, Della y Valiant) que forman parte de la "flota fantasma" que sirve para financiar el "régimen narcoterrorista ilegítimo de Maduro".
La OFAC afirma que el régimen de Maduro depende cada vez más de esta "flota fantasma" de buques de todo el mundo para facilitar actividades sancionables, incluida la evasión de sanciones, y para generar ingresos para sus "operaciones desestabilizadoras". Por lo tanto, la medida de sancionar a estas empresas y bloquear sus buques petroleros es un intento de limitar los recursos financieros del gobierno venezolano.
Esta acción se enmarca en la política de "presión máxima" que la administración Trump ha implementado contra el gobierno de Maduro, incluyendo sanciones a funcionarios, empresas y sectores clave de la economía venezolana, con el objetivo de forzar un cambio de régimen en el país.
Cabe destacar que el transporte de crudo venezolano se ha vuelto cada vez más complejo debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos, lo que ha llevado al gobierno de Maduro a utilizar métodos cada vez más sofisticados para evadir dichas restricciones y mantener sus ingresos por exportaciones de petróleo.










