El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este miércoles sanciones contra cuatro empresas involucradas en el transporte de crudo venezolano. Esta nueva acción busca incrementar la presión de Washington sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro estadounidense identificó a las cuatro empresas sancionadas por participar en la facilitación de las exportaciones de petróleo de Venezuela. Las sanciones congelan los activos de estas compañías en jurisdicción estadounidense y les prohíben hacer negocios con ciudadanos o empresas de Estados Unidos.
Esta medida se enmarca en la política de máxima presión que el gobierno de Joe Biden ha mantenido hacia el régimen de Maduro. Washington busca asfixiar financieramente al gobierno venezolano y forzarlo a realizar elecciones libres y transparentes.
Las sanciones anunciadas este miércoles se suman a una larga lista de restricciones impuestas por Estados Unidos a funcionarios, empresas y sectores clave de la economía venezolana desde 2017. El objetivo es debilitar al gobierno de Maduro y obligarlo a restaurar la democracia en el país.
Analistas consideran que estas nuevas sanciones son un intento del gobierno de Biden por mantener la presión sobre Venezuela, luego de que en 2022 se reanudaran algunas negociaciones entre la oposición y el régimen de Maduro, con la mediación de Noruega.
Si bien las sanciones han tenido un impacto importante en la economía venezolana, el gobierno de Maduro ha logrado sortearlas a través de esquemas de comercio con aliados como Irán, Rusia y China. Expertos advierten que la efectividad de las medidas punitivas se ha visto limitada por la capacidad del régimen de Caracas para adaptarse a las restricciones.










