El poema "Elena en la piel 2017", escrito por Alonso Rosales, es una pieza lírica que evoca una relación apasionada y llena de deseo. A través de versos cargados de sensualidad y metáforas sugerentes, el autor recrea la imagen de una mujer llamada Elena, cuya presencia aún resuena en su mente y cuerpo.
El texto comienza con una poderosa imagen: "Tu nombre aún pesa en mi boca como una fruta madura a punto de romper". Esta comparación establece desde el inicio una conexión física y visceral entre el hablante lírico y el recuerdo de Elena. El acto de pronunciar su nombre se equipara a la sensación de tener una fruta en la boca, lista para explotar en la lengua.
A lo largo del poema, el autor describe a Elena con un lenguaje cargado de erotismo y urgencia. La evoca "con hambre, no con nostalgia", lo que sugiere que el deseo por ella sigue vivo, incluso si la relación ha terminado. Frases como "eras sudor lento, eras fiebre sin rabia" y "eras quedarte sin preguntar más" transmiten una sensualidad casi febril, donde el cuerpo parece tomar el control sobre la razón.
La intensidad de estos versos crea una atmósfera de pasión y anhelo que envuelve al lector. Rosales logra capturar la esencia de una relación que, si bien ha terminado, dejó una huella imborrable en la memoria del hablante. Elena se convierte en una figura casi mítica, cuya presencia sigue resonando como "una fruta madura a punto de romper".
En conjunto, "Elena en la piel 2017" es un poema que explora los recovecos del deseo y la memoria, ofreciendo una ventana íntima a la experiencia emocional y física de quien lo escribe. A través de su lenguaje evocativo y sus imágenes sugerentes, el autor logra transmitir la intensidad de un vínculo que, aunque efímero, marcó profundamente su vida.









