El Ejército de Estados Unidos anunció el 31 de diciembre que ocho personas fallecieron en múltiples ataques contra presuntas embarcaciones dedicadas al narcotráfico. Esto eleva a al menos 115 el número de muertos en una ofensiva que, según Washington, busca combatir el tráfico de drogas.
Los ataques se produjeron en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico oriental, informó el Comando Sur de EEUU. Las fuerzas estadounidenses han intensificado sus operaciones contra el narcotráfico en los últimos meses, en un esfuerzo por interrumpir las rutas de tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Según el comunicado, los ataques se realizaron "en coordinación y con el consentimiento de los gobiernos anfitriones", sin especificar cuáles. Las autoridades no proporcionaron más detalles sobre la identidad de las víctimas ni las circunstancias precisas de los ataques.
Esta ofensiva se enmarca en la llamada "guerra contra las drogas" impulsada por Estados Unidos, que ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos debido a los altos niveles de violencia y las numerosas muertes que ha dejado a su paso.
Analistas señalan que, si bien los ataques pueden interrumpir temporalmente algunas rutas de narcotráfico, no logran desmantelar de manera efectiva las redes del crimen organizado. Advierten que se requiere un abordaje integral que incluya programas de desarrollo económico y social en las zonas afectadas por el narcotráfico.










