La industria del cine para adultos en Colombia enfrenta un escándalo por las denuncias de abusos y falta de regulación por parte de algunos actores y actrices. Dos modelos han acusado al productor Cristian Cipriani de haberlas violentado y abusado durante rodajes, lo que ha desencadenado un debate sobre la necesidad urgente de supervisión y garantías para quienes trabajan en este sector.
Las denuncias han sido lideradas por la exactriz y candidata al Senado Alejandra Omaña, más conocida como Amaranta Hank, quien ha exigido que se regulen las producciones de contenido para adultos en el país. Según Omaña, en los sets de rodaje suelen ocurrir situaciones de abuso, consumo de drogas y falta de respeto, lo que pone en riesgo la integridad de los trabajadores.
Una de las denunciantes, Antonella Blake, relató que durante las grabaciones con Cipriani "pasaron cosas que a mí no me gustaban, como que me morboseaba por detrás de cámaras". Por su parte, Shaira asegura que fue violada y grabada por el productor, quien supuestamente la habría drogado antes del rodaje.
Cipriani, por su parte, se ha declarado inocente y afirma tener pruebas de que todo lo ocurrido fue con el consentimiento de las actrices. Sin embargo, las denunciantes cuentan con el apoyo de Amaranta Hank, quien ha iniciado acciones legales contra el productor por calumnia.
Este caso ha puesto en evidencia la falta de regulación y supervisión en la industria del cine para adultos en Colombia, lo que ha permitido que se cometan abusos y atropellos contra los trabajadores. Omaña ha manifestado su compromiso de trabajar para terminar con estas prácticas y garantizar un entorno laboral seguro y respetuoso para quienes se desempeñan en este sector.










