La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) está siendo investigada por un presunto circuito financiero paralelo que habría manejado cerca de 300 millones de dólares fuera del control institucional. La investigación apunta a la administración de fondos generados por sponsoreo, derechos de transmisión y partidos amistosos de la selección nacional, canalizados a través de una firma vinculada al empresario Javier Faroni.
Durante los allanamientos realizados en las sedes de la AFA y en el domicilio de Faroni, los investigadores hallaron un contrato que vinculaba a la entidad con TourProdEnter LLC, una empresa constituida en Florida en agosto de 2021 y designada luego agente comercial exclusivo del organismo argentino. Según el contrato, esta firma se quedaría con el 30% de todo lo recaudado por la selección campeona del mundo fuera de Argentina.
La AFA justificó este porcentaje argumentando que, antes de la actual gestión, se llegó a ceder hasta el 70% de los ingresos a quienes administraban los derechos de la selección. Aseguran que han logrado revertir esta situación, obteniendo ahora el 70% de los ingresos para la AFA y el 30% para sus asociados.
La causa se inscribe en una investigación más amplia por presunto lavado de activos que tiene como uno de sus ejes la operatoria de la financiera Sur Finanzas PSP S.A. y sus vínculos con el fútbol profesional. Los investigadores sospechan que el esquema podría responder a mecanismos de interposición de prestanombres, extremo que aún debe ser corroborado.
La AFA emitió un comunicado titulado "la única verdad es la realidad" en el que justifica los contratos y acusa a quienes "no quisieron sentarse a renegociar acuerdos desfavorables" de buscar "desestabilizar" a la institución para "reinstalar sus privilegios económicos".











