Tegucigalpa, Honduras - Tras la polémica declaratoria de resultados electorales emitida por el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras, el abogado y analista jurídico David Díaz denunció múltiples irregularidades que, en su opinión, atentan contra la Constitución y la voluntad popular.
Díaz cuestionó que las consejeras Ana Paola Hall y Cossette López, junto al consejero suplente Carlos Enrique Cardona, hayan convocado al pleno sin notificar al consejero propietario Marlon Ochoa, como lo establece la Ley Electoral en sus artículos 18 y 19. Además, señaló que las convocatorias deben realizarse por escrito con al menos 24 horas de anticipación, algo que no habría ocurrido.
"Las dos consejeras del bipartidismo (Partido Nacional y Partido Liberal) han incurrido en actuaciones que están viciadas de nulidad desde el principio, al pretender cumplir con la forma y no con el fondo, irrespetando tanto la Ley Electoral como la Constitución de la República", advirtió Díaz.
El abogado también denunció que las consejeras ignoraron las impugnaciones y solicitudes de recuento voto por voto presentadas por distintos partidos políticos, emitiendo la declaratoria sin haber concluido el escrutinio especial y agotado las instancias "administrativas".
"Esto es como dictar sentencia en un juicio sin haber conocido los recursos sometidos y sin haber conocido o validado las pruebas. Han cometido una ilegalidad, una vulneración a la ley de forma tan arbitraria y tan grande, tan evidente, que el pueblo hondureño está claro del fraude que ha sido montado", afirmó Díaz.
Según el analista, la finalidad de las autoridades electorales fue cumplir con los plazos legales, pero incumpliendo las formalidades y el fondo del proceso, lo que convierte sus actuaciones en arbitrarias y nulas. Díaz consideró que corresponde al Tribunal de Justicia Electoral (TJE) declarar la nulidad de la declaratoria y conocer todas las solicitudes de revisión y recuento que no fueron atendidas por el CNE.
"El pueblo hondureño una vez más ve violentada su voluntad y lastimosamente otra vez en contubernio con la injerencia de un país y Gobierno extranjero", sentenció Díaz, quien calificó la declaratoria firmada como "ilegal, arbitraria y absolutamente nula".












