El Gobierno nacional de Bolivia convocó a la Central Obrera Boliviana (COB) a una reunión el próximo lunes 5 de enero de 2026 en la Casa Grande del Pueblo, con el objetivo de analizar los alcances del Decreto Supremo 5503, norma que ha generado un amplio rechazo sindical.
Mario Argollo, dirigente de la COB, confirmó que asistirán a la convocatoria gubernamental, pero aclaró que esto no implicará la suspensión de las medidas de presión que han estado llevando a cabo en las últimas semanas. De hecho, informó que el día de la reunión realizarán una "marcha contundente" que se sumará a las protestas que han mantenido desde el pasado lunes.
"El día lunes tenemos una convocatoria del Gobierno central por horas de la mañana, pero como nosotros estamos movilizados, vamos a realizar también nuestra marcha, como lo hemos hecho todo este tiempo: una marcha contundente, que se va a masificar con compañeros de diferentes departamentos. Una vez concluida la movilización, vamos a asistir a la invitación del Gobierno", explicó Argollo.
El dirigente sindical reiteró que las protestas tienen un carácter estrictamente reivindicativo, sin intereses políticos de por medio. "Aquí no hay intereses de por medio. Lo único que buscamos es proteger al país, que en este momento, con este decreto, se está poniendo en venta", afirmó.
Por su parte, el Gobierno mantuvo su convocatoria al diálogo, pero condicionó su desarrollo a un "clima de tranquilidad". "El diálogo es fructífero cuando se tiene una dirección correcta y se sustenta en la buena fe. La primera y más clara muestra de esa buena fe es actuar de manera pacífica, sin alterar el orden público ni afectar la vida cotidiana de los bolivianos, que hoy necesitan certidumbre, estabilidad y soluciones", señaló en un pronunciamiento oficial.












