Bolivia vivió un 2025 marcado por una profunda crisis económica que se agudizó por la falta de dólares y combustibles, disparando la inflación hasta 19,69% entre enero y noviembre. Esta situación, sumada a la ruptura del Movimiento al Socialismo (MAS) y la caída de popularidad del entonces presidente Luis Arce, determinaron un viraje político hacia el centro tras casi dos décadas de gobiernos de izquierda.
La escasez de divisas se venía sintiendo desde 2023 con restricciones a las transacciones bancarias en dólares y su encarecimiento en el mercado paralelo, donde llegó a costar 20 bolivianos frente a una cotización oficial de 6,96. Esto, junto al desabastecimiento crónico de combustibles, afectó gravemente a la economía boliviana, cuyas exportaciones de hidrocarburos cayeron 34% entre enero y octubre de 2024.
El Gobierno de Arce entregó el poder el 8 de noviembre, asegurando que dejaba una "economía estable", pero las nuevas autoridades advirtieron que recibieron un país "devastado" y con un "mar de deudas" y de "corrupción". Esto derivó en la ruptura del MAS y la pelea entre Arce y el expresidente Evo Morales por el control del partido.
La sorpresa de las elecciones generales del 17 de agosto fue el triunfo del centrista Rodrigo Paz Pereira, quien venció al expresidente conservador Jorge Tuto Quiroga en la segunda vuelta del 19 de octubre. Paz se distanció de los aliados del MAS y se acercó a Estados Unidos, restableciendo también las relaciones con Israel.
Una de las primeras medidas fuertes del nuevo gobierno fue el reciente decreto que retiró la subvención a los combustibles, una decisión resistida por la Central Obrera Boliviana (COB), aliada política del MAS. Además, la Fiscalía abrió una investigación penal contra el exministro Eduardo Del Castillo.
En resumen, Bolivia enfrenta una grave crisis económica y política que marcó un viraje hacia el centro después de casi dos décadas de gobiernos de izquierda. El nuevo presidente Rodrigo Paz Pereira se perfila como una figura clave para enfrentar estos desafíos.












