El prestigioso Kennedy Center de Washington D.C. ha sido rebautizado como "Trump-Kennedy Center" por su nueva junta directiva, integrada por allegados del presidente republicano. Esta decisión ha provocado la ira de varios artistas, quienes han cancelado sus presentaciones programadas en la emblemática institución cultural.
Músicos, bailarines y otros artistas han anunciado su negativa a actuar en el centro, acusando a la nueva administración de promover un sesgo político y de alejarse de los valores que tradicionalmente han guiado al Kennedy Center. Entre los que han cancelado figuran el supergrupo de jazz The Cookers, la compañía de danza Doug Varone and Dancers y artistas como Issa Rae, Peter Wolf, Rhiannon Giddens y Lin-Manuel Miranda.
Richard Grenell, presidente de la institución, ha criticado duramente estas cancelaciones, calificándolas de "boicot" y acusando al "liderazgo de extrema izquierda" anterior de contratar a "activistas políticos" en lugar de a artistas dispuestos a actuar "para todos, independientemente de sus convicciones políticas".
Sin embargo, los artistas han dejado claro que no pueden aceptar presentarse en un recinto que lleva el nombre de Donald Trump, a quien consideran responsable de la "destrucción deliberada de la música y la cultura afroamericana". Algunos han expresado su preocupación por posibles represalias por su decisión de cancelar.
La Casa Blanca anunció el 18 de diciembre que el Kennedy Center pasaría a llamarse Trump-Kennedy Center tras una votación unánime de la junta directiva. Esta medida ha sido criticada por miembros de la familia Kennedy y legisladores demócratas, quienes señalan que el nombre solo puede ser cambiado por el Congreso.
Además, la nueva administración del centro ha eliminado los espectáculos de drag y los actos que celebran a la comunidad LGBTQ+, en su lugar organizando conferencias de la derecha religiosa e invitando a artistas cristianos.
Según informes de prensa, la venta de entradas ha disminuido desde la llegada del nuevo consejo de administración, lo que refleja el rechazo de parte del público a estos cambios.











