Claudia Turra, bióloga y productora, lidera Acuicultura Punta Negra, una granja acuícola referente en Uruguay. Con más de dos décadas de experiencia, Claudia y su equipo han transformado tajamares en ecosistemas equilibrados, utilizando una estrategia de gestión biológica.
La clave está en la introducción de tres especies de peces con diferentes hábitos alimenticios: la carpa herbívora, el bagre omnívoro y el pejerrey carnívoro. Estos peces, al interactuar en el ambiente acuático, controlan la vegetación, mantienen el oxígeno y evitan la acumulación de materia orgánica, revirtiendo los procesos de eutrofización que suelen afectar a los tajamares.
"No es bueno quedarse en hacer algo que sea lindo de verlo, darle equilibrio a ese tajamar es muy necesario", enfatiza Claudia. Cada tajamar es un mundo en sí mismo, por lo que el equipo de Acuicultura Punta Negra realiza un diagnóstico y un plan de acción personalizado para cada proyecto, considerando factores como la edad del tajamar, su tamaño y el uso que se le dará.
El emprendimiento de Claudia y su esposo, Piero Candoni, quien falleció hace un año, se gestó en medio de la crisis económica de inicios de los 2000. Gracias al apoyo de instituciones como el PDT (actual ANII), el Instituto Nacional de Colonización y la Intendencia de Maldonado, lograron consolidar Acuicultura Punta Negra como un referente en la gestión de cuerpos de agua.
Además de la producción de peces, la granja también se dedica a la cría de langostas de pinzas rojas, un desafío que Claudia y Piero asumieron desde los inicios del proyecto. Hoy, si bien la comercialización masiva de langostas no es su prioridad, mantienen un lote de esta especie exótica adaptada al clima templado.
Con una visión integral y un enfoque sostenible, Acuicultura Punta Negra demuestra que los tajamares pueden ser mucho más que simples pozos de agua, convirtiéndose en verdaderos ecosistemas que brindan múltiples beneficios a la comunidad.











